Se podría decir que durante su “prehistoria” el Águilas participó en encuentros con otros equipos de pueblos cercanos, con motivo de sus fiestas patronales, pero es en 1976 cuando se funda como club, liderado por su primera junta directiva formada por D. Francisco Adamuz Gámiz, D. Manuel Avilés López y D. Antonio Conde Ramírez, de quienes hay que destacar su gran esfuerzo, constancia e ilusión. Algo que ha hecho posible un proyecto con los suficientes cimientos y arraigo que ha permitido que, durante más de cuarenta y siete años, se haya mantenido de manera continuada sin faltar ni un año al compromiso con los jóvenes deportistas y sus aficionados.















Casanueva y Zujaira
Equipos de Casanueva y Zujaira
El Águilas en el antiguo Estadio de los Cármenes
En la temporada 77-78, el equipo de Zujaira entró a formar parte de una liga organizada por Educación y Descanso. En las dos siguientes temporadas, su junta directiva organizó el Campeonato de “La Amistad” en el que llegaron a participar 40 equipos de la provincia.
A partir de entonces el Águilas con los miedos lógicos, dio el gran salto a federarse, pese a los numerosos requisitos y exigencias que les pedían, pero que en todo momento contó con el apoyo y comprensión de la Federación de Fútbol, especialmente de su Secretario, D. Miguel Prieto y su Presidente D. Antonio Laso y como no podía ser menos, del Ayuntamiento y los aficionados.
La trayectoria deportiva nunca ha estado supeditada a los éxitos deportivos, ya que éstos han llegado cuando han llegado, pero el objetivo siempre ha sido la práctica del deporte como diversión y disfrute de los chicos, jóvenes y mayores del pueblo y de cuantos, sin serlo, se identifiquen con la idiosincrasia y personalidad de este Club.
Aunque el motor de institución siempre ha sido el equipo Senior, ya desde sus orígenes se prestaba especial atención a los más pequeños, “Las Promesas” y de una u otra forma se les ofertaban partidos. Pero ha sido en los últimos años, cuando antiguos jugadores del Águilas se han visto con hijos y nietos en edad de jugar, y ellos mismos se han implicado en las tareas directivas y sobre todo tareas “trabajadoras” y de socios cuando el fútbol base se ha convertido en auténtico telonero del Senior. Gracias a los primeros pasos en esta labor dados por Antonio Carlos García, tras su trayectoria como jugador, se tiene una firma cantera en las categorías de Prebenjamines, Benjamines y Juveniles y dan energías para que el primer equipo vuele lo más alto posible.

Hablar del Águilas nos obliga también a mencionar el lugar que le vio dar sus primeros pasos, “El Estadio del Chinarral”. No se trataba de un típico campo de fútbol ya que si tuviéramos que describirlo habría que destacar que no tenía una forma exactamente rectangular, estaba un poco cuesta abajo (lo cual le permitía tener un buen “sistema de drenaje” en época de lluvias), y por supuesto no podemos olvidar la «calidad» del terreno de juego con algún que otro chinarro, de ahí su nombre.
Empezar el partido jugando en la parte de abajo era, casi seguro, garantía de éxito y es que jugar la segunda parte cuesta arriba, cuando más flaqueaban las fuerzas, podía ser un gran problema que había que evitar.

Con todo eso, la pendiente del terreno no era lo más problemático, así como el pequeño barranco que acompañaba a una de las bandas que, aunque no llevaba agua, en época de molienda de la aceituna, sí corría un “riachuelo” de jámila al que los balones y a veces los propios jugadores le hacían una visita; el verdadero problema estaba en la carretera situada en la portería de abajo y a la que iban todos los balones que no veían portería, que eran muchos, con el correspondiente peligro para los vehículos, especialmente motoristas y ciclistas y por supuesto, para los que tenían que cruzar para buscar el balón. Por parte del club se tomaron todas las medidas preventivas al alcance, como plantar una fila de chopas para formar una barrera natural, así como instalar una red durante los partidos, en las proximidades de la portería y afortunadamente, nunca hubo que lamentar ningún accidente; es verdad que la densidad del tráfico tampoco era muy intensa.
Tras varios años de penurias y de continuas demandas al Ayuntamiento, llegó el día en que se construyera un nuevo campo. Por parte municipal se adquieren unos terrenos en Las Alhomas como lugar intermedio de los dos núcleos de población, Casanueva y Zujaira y a lo largo de varias etapas, se fue adecuado a las necesidades mínimas para jugar, pues en principio, también tenía una considerable inclinación que se fue subsanando en varias intervenciones, al tiempo que se iban mejorando los vestuarios, la dotación de agua caliente, la iluminación suficiente para su uso nocturno y el terreno propiamente dicho, que aunque de tierra, tenía un buen drenaje y buen piso en donde jugar bien el balón y hacer buenas jugadas.




Como el progreso y los adelantos se producen a mayor velocidad que las posibilidades y medios, sobre todo económicos, han sido muchos años los que han tenido que pasar en los que se pedía, se rogaba, se exigía y se reclamaba lo que en casi todos los municipios ya había desde muchos años: el césped artificial. Tras las promesas de los diferentes partidos políticos en sus campañas electorales, tantas veces incumplidas, el 27 de agosto de 2022 tiene lugar la gran inauguración del césped artificial de última generación y que ha venido a significar un “boom” para la gran afición futbolística de todas las edades que se han motivado para hacer deporte y lo que es más importante, para establecer unas mejores y más sanas relaciones sociales y de convivencia entre los vecinos de Casanueva y Zujaira y los demás pueblos vecinos y no tan próximos con los que se interactúa con las distintas categorías y competiciones deportivas.
Además del césped, se mejoraron y adecentaron otros elementos complementarios como vestuarios, luces, cantina y contorno del terreno de juego y ojalá que las buenas labores de mantenimiento se lleven con la suficiente celeridad y eficacia que cualquier pequeño problema no vaya a mayor y se pueda disfrutar de las instalaciones durante mucho tiempo.